sábado, 12 de octubre de 2013

Gran hallazgo wari en Huarmey: 63 momias y 1200 objetos de oro y plata

La cámara funeraria fue hallada por un grupo de arqueólogos polacos y peruanos a cuatro horas y media de Lima
Descubren tumba real de la cultura Wari en Huarmey
Desde Huarmey
Los profanadores de tumbas nunca pudieron con ella. Ingeniosamente, los súbditos de los señores waris la blindaron con una capa de 33 toneladas de ripio y permaneció intacta durante unos 1.200 años.
Desde hace un par de años, un grupo de investigadores polacos empezó a develar el secreto que guardaba una cámara funeraria de la cultura Wari, con lo que se podrían resolver diversas interrogantes sobre la influencia que durante el Horizonte Medio tuvo este imperio en grandes civilizaciones como la Mochica y otras de la costa norte.
Milosz Giersz, director del proyecto arqueológico, y su esposa Patrycja Przadka-Giersz de la Universidad de Varsovia, así como sus colegas peruanos, Krzysztof Makowski y Roberto Pimentel de la Pontificia Universidad Católica del Perú , en octubre del 2010 ya habían encontrado dos contextos funerarios en el sitio conocido como El Castillo, muy cerca deHuarmey. En ese momento, hallaron evidencias de importancia pero estaban decepcionados porque los huaqueros dañaron seriamente los contextos funerarios, perdiéndose valiosa información.
Sus diez años de experiencia en la zona les recomendaron continuar investigando pese a que los resultados no habían sido del todo satisfactorios. El 1 de setiembre del 2012, con el respaldo de la Universidad de Varsovia y del Centro Nacional de Ciencias del Gobierno de Polonia, decidieron excavar entre los escombros que aún quedaban en la parte más alta de una pirámide escalonada de 20 metros de alto, ubicada a poco más de un kilómetro de la ciudad.
Inspirados en los finos enlucidos rojos de las paredes de adobe y sin mayores expectativas –porque durante décadas gran parte del monumento había sido destruido por los buscadores ilegales de tesoros– los científicos empezaron a excavar en el centro de una estructura de adobe, que reconocidos arqueólogos peruanos creen que pertenecía a la cultura Mochica .
El 28 de setiembre del mismo año, cuando limpiaban pozos de los huaqueros en medio de adobes triangulares, algo más llamó la atención. En la capa de piedras pequeñas (ripio), al fondo de los pozos, aparecieron pupas de mosca, señal inequívoca que en el fondo existía material orgánico.
Giersz estaba completamente sorprendido y dispuso el retiro de ripio que formaba una capa de aproximadamente 100 centímetros y cuyo peso total fue de unas 33 toneladas. Mientras se retiraba este material, apareció una porra de madera, de más de un metro de largo, con incrustaciones de cobre, en el centro de lo que resultó ser una cámara funeraria de singular valor y riqueza de ofrendas.
Debajo del sello de ripio, los investigadores encontraron seis esqueletos humanos que fueron colocados sobre los fardos funerarios de las mujeres, a modo de ofrendas para los personajes del linaje wari.
MUJERES DE ÉLITE
Una semana después ocurrió un suceso que no estaba en los planes del equipo de científicos. Luego de retirar las siete ofrendas humanas, apareció la cámara funeraria conteniendo un riquísimo ajuar sin precedentes en la cultura peruana. Estaban frente a un gran hallazgo, en el que tuvieron que trabajar en secreto para evitar la maligna presencia de los profanadores.
Después de un mes de minucioso registro fotográfico, dibujo y análisis de los esqueletos, el bioarqueólogo del proyecto confirmó que en la cámara funeraria (de 4,50 metros de largo, 3,50 de ancho y 1,50 de profundidad) había sepultados los fardos con 57 personajes sentados, tal como se acostumbra en la sierra.
En el lado norte de la misma cámara había tres pequeñas tumbas que corresponderían a reinas o princesas waris. En todas ellas se halló ajuares con joyas de incalculable valor cultural pero la del centro albergaría a una señora de mayor importancia que las demás. Las tres señoras, quizá las esposas principales, fueron sepultadas con otras damas nobles, quizá las esposas secundarias o integrantes de la corte.
Al analizar los ajuares, la doctora Przadka-Giersz concluyó que todas las mujeres fueron enterradas con las joyas que usaron en vida como: orejeras de oro y plata, fina cerámica. Cada una de ellas tenía un cesto en el que guardaban varios pares de orejeras adicionales y objetos sagrados que las identifican como parte de la nobleza.
El registro realizado por el equipo de investigadores revela que en la cámara funeraria del castillo de Huarmey se descubrieron 1.200 objetos, entre ellos orejeras de oro y plata, otras similares pero de diferentes aleaciones metálicas, botellas de cerámica de extraordinaria belleza artística, ollas, cántaros, cuencos, unos 300 piruros (algunos de oro y plata) un kero de piedra de Huamanga, usos, agujas, ovillos de colores, cuchillos ceremoniales y otros ornamentos con el estilo propio de la cultura que tuvo su centro en Ayacucho. Todos estos objetos serán conservados por especialistas y luego expuestos para el conocimiento del público amplio, gracias al auspicio de una compañía minera, a la colaboración del Museo de Arte de Lima y al apoyo del Ministerio de Cultura 

jueves, 4 de abril de 2013


ASEGURAN DESCUBRIMIENTO DE TESORO Y TUMBA DE PACHACÚTEC EN MACHU PICCHU




El periodista Álvaro Rocha, ha publicado un artículo en el portal rumbosdelperu.com sumamente interesante. Se trata sobre el posible hallazgo nada menos que de un tesoro y la posible tumba del inca Pachacútec en la ciudadela de Machu Picchu.



Según los estudios del arqueólogo francés y presidente del Instituto Inkari del Cusco, Thierry Jamin, habría, debajo de la estructura conocida como las Tres Portadas, una gran cámara funeraria con una considerable cantidad de oro y plata.

“El tiempo, la dedicación y el material utilizados en este edificio nos dicen que solamente pudo ser para una persona muy importante. No puede tratarse de un curaca o un sacerdote el que está enterrado allí, solo puede tratarse de la última morada de una panaca real, con muchas posibilidades de que sea la panaca de Pachacútec”, sostiene Thierry Jamin, quien considera que este puede ser el "descubrimiento arqueológico más grande del Perú de este siglo".
El hallazgo de valioso material arqueológico, en el Santuario de Machu Picchu, ha llevado a sospechar que se habría descubierto una tumba real que podría ser del Inca Pachacútec.
Según una nota de la web Rumbos del Perú, gracias al uso de georradares que permiten tener una visión en 3D y analizar el subsuelo hasta 20 metros de profundidad, el arqueólogo francésThierry Jamin detectó una cámara funeraria, con oro y plata. Además, una decena de cavidades de metal, que también serían tumbas.
“El tiempo, la dedicación y el material utilizados en este edificio nos dicen que solo pudo ser para una persona muy importante. No puede tratarse de un curaca o un sacerdote el que está enterrado allí, solo puede tratarse de la última morada de una panaca real, con muchas posibilidades de que sea la panaca de Pachacútec”, dice Jamin.
EXCAVACIÓN
Sin embargo, el reconocido arqueólogo peruano Luis Lumbreras, advierte que es “aventurado” asegurar que hay oro y una tumba en una zona específica de Machu Picchu.
“Ese lugar fue saqueado durante la Colonia e inicios de la República. Cuando Hiram Bingham lo descubrió ya había sido incendiado más de una vez”, expresó.
David Ugarte, director de Cultura de Cusco, dijo que muchos aventureros han hecho ese tipo de anuncios en Machu Picchu, Sacsayhuamán, Vilcabamba y Paucartambo, e invocó manejar con más cuidado este tema porque se podría producir un “saqueo general”.
Thierry añadió que espera la colaboración del Ministerio de Cultura para los trabajos de excavación.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El Señor de Wari: un hallazgo arqueológico “espectacular” que cambiaría la historia de Perú


    Descubrimiento del Señor de Wari es notable y sorprendente, afirma ministro Ossio
    Lima, feb. 24 (ANDINA). El ministro de Cultura, Juan Ossio, calificó de notable y sorprendente el descubrimiento del Señor de Wari, en el sitio arqueológico de Espíritu Pampa, distrito de Vilcabamba, en la selva de Cusco, al señalar que hasta la fecha se desconocía la presencia de la cultura wari en dicha zona.
    Restos del Señor de Wari. Foto: ANDINA/Percy Hurtado.
    Restos del Señor de Wari. Foto: ANDINA/Percy Hurtado.


    • Se trata de un hallazgo de una civilización prehispánica de hace un milenio.
    • Los restos de un personaje de alta alcurnia corresponden al llamado Señor de Wari.
    • Algunos expertos lo comparan con el descubrimiento de Machu Picchu.


    Según explicó, este hallazgo abre interrogantes sobre la expansión de los waris y su probable relación con los incas.
    “Alguna vez el antropólogo holandés Tom Zuidema me dijo que posiblemente los incas fueron un grupo doblegado por los waris y provocaron una rebelión, y de esa rebelión lograron su independencia y heredaron los patrones de cultura de los waris para desarrollar su sistema político”, dijo en RPP.
    Para el ministro, los waris y los incas son las dos grandes expresiones culturales del estado prehispánico.
    Tras destacar la labor del equipo investigador, refirió que en total se  encontraron nueve tumbas o restos funerarios, uno de ellos (el Señor de Wari) de un personaje que, según se deduce por su vestimenta, debió ser de alta jerarquía.
    El estudio sistemático, recordó, empezó en julio del año pasado y lo primero que se halló y estudió fueron piezas de cerámica. Recién en noviembre se descubrieron evidencias de piezas de oro.
    “Todo lo encontrado estaba en partículas y se ha ido armando. Lo que se puede exhibir está en la Casa Garcilaso”, indicó tras mencionar que la investigación continuará y que actualmente en la zona se registran lluvias.
    Según manifestó, el área de Espíritu Pampa fue explorada por Hiram Bingham, quien llegó allí en su intento por hallar vestigios incaicos, hasta que dio con la ciudadela de Machu Picchu, en 1911.

    Arqueólogos peruanos hallaron nueve tumbas en una zona selvática de Cusco el 24 de febrero. Encontraron máscaras de oro y joyas de plata que pertenecieron al Señor de WAri hace 1200 años.
                   
El hallazgo de la tumba de un gobernante de una civilización prehispánica de hace un milenio abrió nuevas perspectivas sobre la historia de los antiguos peruanos, en un acontecimiento calificado de espectacular y comparable al descubrimiento de la ciudadela inca de Machu Picchu, opinaron expertos.
Arqueólogos peruanos encontraron un complejo funerario conformado por nueve tumbas perteneciente a la cultura Wari, anterior a los incas, que tuvo su época de esplendor entre el año 600 al 1.200 de nuestra era, una civilización que se extendió por gran parte de la costa peruana y la región andina.
Entre esas tumbas, encontradas en la zona selvática del departamento de Cusco -antigua capital del imperio incaico-, sobresalen los restos de un personaje de alcurnia, adornado de piezas de oro y plata, bautizado como el Señor de Wari.
"Es un impresionante hallazgo Wari en plena selva cusqueña que abre un nuevo capítulo en las investigaciones arqueológicas y obliga a escribir la historia de nuevo", dijo Juan García, director regional de cultura de Cusco, el 24 de febrero al dar a conocer el hallazgo.
"El descubrimiento es uno de los más importantes y comparable a Machu Picchu y al Señor de Sipán", descubierto en el norte peruano en 1987, perteneciente a la cultura Moche, añadió.
El complejo funerario fue descubierto en la ciudadela arqueológica de Espíritu Pampa, en la provincia amazónica de La Convención, distrito de Vilcabamba, en Cusco.
LO QUE ENCONTRARON...
En la tumba del Señor de Wari se encontraron un pectoral de plata en forma de 'Y', una máscara -también de plata- con una figura antropomorfa, junto con dos brazaletes de oro que muestran figuras de felinos, dos báculos de chonta (madera selvática) forrados con láminas de plata, además de otras piezas.
El arqueólogo Luis Lumbreras, ex director del Instituto Nacional de Cultura, opinó a la AFP que se trata de un descubrimiento "espectacular, realmente sorprendente".
Hizo notar que hasta ahora nadie en Perú había encontrado un vestigio de los wari en la selva, sobre todo un complejo funerario que albergaba la tumba de "un dignatario orlado por una máscara preciosa que se parece un poco a la máscara del tipo de Tutankamon en Egipto".

LUGAR DE LEYENDAS DE CIUDADES DE ORO
Lumbreras aseveró que tras este hallazgo no le extrañaría que haya en esa zona amazónica una ciudadela wari "que quizás tendría algo que ver con leyendas y fábulas como la del Paititi".
Paititi, según una antigua leyenda, es una ciudad perdida en alguna parte de la selva, rica en oro, que muchos exploradores españoles buscaron afanosamente sin éxito en las selvas de Perú, Bolivia y Brasil.
El ministro de Cultura, Juan Ossio, dijo que a partir de este hallazgo ahora surgen una serie de interrogantes sobre la expansión de esta civilización y sobre sus relaciones con el imperio incaico.

'Ardi': el esqueleto más antiguo de un homínido

 

 
  • El 'Ardipithecus ramidus' vivió hace 4,4 millones de años en la actual Etiopía
  • Se trata del pariente más cercano al antepasado común de humanos y simios
  • En la investigación han participado 47 científicos de 10 países diferentes
  • Sus conclusiones son el resultado de 17 años de investigaciones
 
Decenas de investigadores de todo el mundo se han unido para desvelar los secretos de un eslabón clave en el historia de la evolución humana. Se trata de 'Ardipithecus ramidus', el esqueleto más antiguo de un homínido hallado hasta ahora, que vivió hace 4,4 millones de años en lo que hoy es Etiopía. Según los científicos, este fósil es lo más cercano que tenemos al momento en el que nuestra rama evolutiva se separó de la de los simios.
Los resultados se presentan hoy en la revista Science por medio de un inusual despliegue de 11 artículos en el que han participado un total de 47 investigadores de 10 países diferentes. A lo largo de 17 años de investigaciones, se han analizado 110 muestras, pero la pieza principal es el esqueleto de una hembra del que se conserva la mayor parte del cráneo, las manos, los pies, las piernas y la pelvis. Se cree que pesaba unos 50 kilos y medía 120 centímetros. Y tiene ya nombre: 'Ardi', la han bautizado los expertos.
Se piensa que el ultimo antepasado común compartido por humanos y chimpancés vivió hace al menos seis millones de años. 'Ardipithecus' data de hace cuatro millones y, por tanto, no es ese último ancestro compartido. Sin embargo, está más cerca que otros fósiles a ese momento crucial. 'Ardi' es al menos un millón de años más antigua que Lucy, el famoso esqueleto de una hembra de 'Australopithecus afarensis' que durante mucho tiempo ha sido uno de los restos de homínidos más antiguos conservados en el registro fósil.

Una criatura mosaico

Al analizar los fósiles de 'Ardipithecus', los expertos han descubierto que tenía una mezcla de rasgos «primitivos» compartidos con sus predecesores y rasgos «derivados» que comparte exclusivamente con homínidos posteriores.
Sin embargo, varios de sus rasgos no aparecen en los simios africanos de la época moderna. Por consiguiente, una conclusión sorprendente es que es probable que los simios africanos hayan evolucionado ampliamente desde que compartimos ese último ancestro común, lo que convierte así a chimpancés y gorilas vivos en pobres modelos para el último antepasado común y para entender nuestra propia evolución desde ésa.
«En 'Ardipithecus' tenemos una forma no especializada que no ha evolucionado mucho en la dirección de 'Australopithecus'. Por lo que cuando vas de la cabeza a los dedos del pie, lo que ves es una criatura mosaico, que no es ni chimpancé, ni es humano. Es 'Ardipithecus'», afirma uno de los principales autores de la investigación, Tim White, de la Universidad de California Berkeley.
«Estos artículos abren una ventana a un periodo de la evolución humana de la que hemos sabido poco, cuando los homínidos primitivos estaban estableciéndose en África, poco después de separarse del último antepasado que compartieron con los simios africanos», señala Brooks Hanson, subeditor de ciencias físicas de 'Science'.

domingo, 16 de septiembre de 2012

LEYENDAS DEL PERÚ: EL JARJACHA O EL DEMONIO DEL INCESTO

 





Una de las criaturas más importantes dentro del bestiario mitológico de la cultura andina, es sin lugar a dudas, el Jarjacha (carcaq), monstruo representado ya sea de manera zoológica, como una llama de dos o hasta tres cabezas, e incluso antropomorfa, mitad hombre y mitad llama, que aterra a los pobladores de la serranía con un grito estruendoso expresado como un qar-qar-qar, de donde dicen, proviene su nombre.

Según la mitología, el Jarjacha, sería en realidad personas, seres humanos condenados por Dios ha convertirse eternamente en este monstruo por haber cometido uno de los pecados sexuales más trasgresores para el cristianismo, éste es, el pecado del incesto.

Es decir, toda persona que comete una relación carnal entre padres e hijos, correrá el riesgo de convertirse en esta criatura, que según las historias tiene el poder de hipnotizar a sus víctimas mirándolas fijamente a los ojos para luego asesinarlas.

¿Cómo matar a un Jarjacha?

Para matar a un Jarjacha, uno deberá convocar un conjunto de personas, las mismas que deberán estar provistas con fuertes cuerdas hechas de lana de llama, crucifijos, y cualquier objeto de metal que pueda también ser usadas como armas, como picos, barretas o hachas, de las que se dicen serían las más efectivas.

Sin embargo, pese al miedo popular que se le tiene a esta criatura, no todos los pobladores desean su muerte y es que existen testimonios que aseguran que lo más ‘beneficioso’ no es su muerte, sino, simplemente su captura, esto debido a que la leyenda advierte que el Jarjacha, sólo se transforma de noche (tal y como podría ser el mito del hombre lobo), es por ello, que muchos lo capturan para luego, aprovechando la luz del día y volviendo el Jarjacha a ser un ser humano, reconocerlo y pedirle una fuerte cantidad de dinero para no divulgar el secreto sobre quién de todos los ciudadanos del pueblo ha cometido el terrible pecado del incesto con uno de sus hijos.

¿Existe el Jarjacha?
Si bien la imagen del Jarjacha puede sonar sumamente ridícula lo sorprendente del caso, es la cantidad de testimonios y comentarios de los pobladores de la Sierra que aseguran haber visto u oído a esta criatura. Por nada, el mito de este animal-demonio, es uno de los más conocidos y transmitidos por estas sociedades.

Lógicamente, existirían explicaciones sencillas del porqué se habría originado este mito. Una de las más sencillas estaría vinculada directamente a la Iglesia Católica y a predisposición de esta a la creación de historias o mitos (aprovechando quizá la fascinación mitológica de estas culturas) para difundir un mensaje directo o en el caso del incesto, una prohibición. Es decir, inventar el mito del Jarjacha para advertir a los pobladores los peligros de tener relaciones, o peor aún, descendencia, entre miembros de la misma familia, algo que por además, era y es muy común, en sociedades aisladas como algunas poblaciones de la sierra.